Erick Garay Alberto

 

Desde Toronto

Todos lo saludaban, lo felicitaban, lo aplaudían. Diego Elías había caído 1-3 (9-11, 11-3, 10-12, 8-11) pero para los espectadores era como si hubiera ganado. Sabían que tenía 18 años y quedaron maravillados con el nivel de su juego ante el colombiano Miguel Ángel Rodríguez. Y es que la final del squash de los Juegos Panamericanos Toronto 2015 fue de rango mundial.

El primer set duró veintisiete minutos, fue el más largo de los que se jugaron pues ni Elías ni Rodríguez se sacaba una ventaja de más de dos puntos. Diego había confesado que admiraba al jugador colombiano, pero esta vez dejó el respeto fuera del cubo de paredes transparentes.

Jugó con tal soltura que el segundo set lo ganó en apenas 8 minutos, llegando a sacarle hasta cinco puntos de ventaja a Rodríguez. No le importó que su rival sea el número 4 del mundo, ni tampoco el mejor jugador sudamericano en la historia del squash, él entró decidido a romper la lógica para darle al Perú la primera medalla de oro en estos Juegos.

“Es increíble lo que hace a sus 18 años, nunca lo vi. Su salud es su principal motor, así que cuídenlo porque tienen varias medallas con él”, así hablaba de Diego un entrenador paraguayo luego de la final

Y es que su coraje conmovió hasta a los canadienses que veían el juego; provocando que de pronto, en el Salón C del Centro de Exhibiciones de Toronto, se escucharan gritos de ánimo para el peruano. También se preocuparon cuando Diego salió de la zona de juego a pedir atención médica luego de que la pelota le cayera en el brazo en una de las tantas acciones.

Elías volvió recuperado para terminar el juego y tratar de ganarlo, pero los diez años de diferencia que le lleva Rodríguez fueron determinantes. No se le podía reprochar nada al peruano, ni siquiera pedirle que olvidara todo rápidamente para ganar la semifinal de dobles y asegurar el pase a la final de mañana.

Aún exhausto y con pocos minutos para reponerse de la intensa final, Diego le dio el alcance a Andrés Duany para enfrentar a los colombianos Andrés Herrera y Juan Vargas. Finalmente cayeron 2-0, pero ya con la medalla de bronce asegurada. Mañana serán premiados y Elías, el abanderado de la delegación peruana, recibirá su segunda medalla en el torneo.