En Río 2016, pese al dolor por la lesión, Pavel Chihuán terminó la dura prueba de 50 km en marcha atlética. [Foto: Erick Garay Alberto]

Redacción ELPOLI.pe

Llamó la atención no verlo en la ruta, marchando codo a codo con los mejores del continente y tratando de ganar una medalla para el Perú. Pavel Chihuán estaba en la vereda, con cámara en mano o ayudando a pasar el agua a sus compañeros que estaban compitiendo. El peruano, olímpico en Río 2016, no pudo participar en la XVIII Copa Panamericana de Marcha Atlética. Una rebelde lesión se resiste a desaparecer y pone en peligro sus futuras competencias.

ELPOLI.pe lo encontró apoyando a sus compañeros de equipo. Luego de terminada una de las pruebas, Pavel conversó con nosotros acerca de los motivos de su ausencia en la competencia:

“Lamentablemente no he podido participar. El jueves tuve un desgarro a la altura del bícep femoral y esto me ha impedido representar al país. Junto con el médico tratamos de hacer algo para recuperarme pronto, pero no pude. Si competía iba a empeorar la lesión y el tiempo de recuperación iba a ser de tres a seis meses. Si estoy parado ese tiempo no podré asistir al Mundial de Atletismo (agosto)”, nos cuenta.

Pavel Chihuán no pudo competir en la XVIII Copa Panamericana de Marcha Atlética, pero estuvo apoyando a sus compañeros. [Foto: Willmar Montañez León]
 
El año pasado Chihuán Camayo terminó lesionado los 50 km de los Juegos Olímpicos Río 2016. Hoy nos confiesa que es esa misma lesión la que lo aqueja actualmente y que desde entonces no ha podido competir en otra carrera de 50 km. Incluso se retiró del Campeonato Nacional de Marcha en marzo de este año.

”En el Nacional la ruta era mala para la distancia que iba a recorrer, me iba a lastimar y lesionarme a estas alturas es complicado para mí. Lamentablemente sigo arrastrando la lesión que tuve en Río y me causa impotencia. Uno quiere llegar bien a la competencia, pero no se puede”, añade.

Chihuán tenía planeado participar en el Sudamericano de Atletismo en los 20 km de marcha como parte de su preparación al Mundial; sin embargo, ya no podrá hacerlo: “Estas dos semanas haré terapia. Pasado ese tiempo, creo que mi entrenador tendrá que hacer test con algunos de mis compañeros para, poco a poco, llegar al ritmo de competencia para el Mundial”.