Erick Garay Alberto

 

Desde Toronto

Huayno, Danzas de las tijeras, Festejo y Marinera fueron parte de la carta con la que Lima 2019 se presentó ante América. Durante la ceremonia de clausura de los Juegos Panamericanos Toronto 2015, la capital peruana invitó a los 41 países que conforman la Organización Deportiva Panamericana a la edición que se celebrará en cuatro años.

El alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio, alejado de los cuestionamientos que le hacen en la capital peruana por errores en su gestión, llegó a Toronto hace unos días. Incluso estuvo en la final del karate y participó de la ceremonia de premiación a Alexandra Grande.

El burgomaestre recibió la bandera de Odepa de manos de Iván Sisniega, vicepresidente del ente deportivo, oficializando la edición Lima 2019. Minutos antes John Tery, alcalde de Toronto, había entregado la posta luego de declarar clausurados los juegos de Toronto 2015.

Recordemos que fue durante la gestión de la alcaldesa Susana Villarán que Lima gana la sede de los Juegos. Aquel equipo municipal le dio todo el apoyo al Comité Olímpico Peruano y garantizó el compromiso de la ciudad en pos de lograr traer tan importante certamen, aun sabiendo que probablemente no estarían en Toronto para recibir la bandera panamericana.

El acto protocolar dio paso a el momento más emotivo para los peruanos que estábamos en el Roger Centre. La entonación del Himno Nacional por parte de Estefanía Castilla Pajares, integrante del Coro Nacional de Niños, caló profundo en los compatriotas ahí presentes y mucho más, con grata sorpresa, que parte de la letra la haya cantado en quechua.

Así se presentó Lima, así confirmó que tiene un reto inmenso y solo cuatro año para hacerlo. Lo hemos dicho muchas veces, unos Juegos Panamericanos no se organizan de un año a otro y ahora hay mucho por hacer: con los deportistas, con la infraestructura deportiva, con la infraestructura urbana, con la sociedad y con la cultura. Hay ciudades que no necesitan adaptarse a tantos cambios, Lima sí y ése es el desafío.