Erick Garay Alberto

 

Desde Toronto

Era el líder de la prueba. Vuelta tras vuelta, Raúl Pacheco se asentaba a la cabeza del maratón de los Juegos Panamericanos Toronto 2015. A falta de 12 kilómetros para el final su único rival era el cubano Richer Pérez, Pacheco lo invitaba a pasar pero el caribeño era prudente, siempre se mantuvo atrás de él.

Esa decisión Pérez la mantuvo hasta la última curva del circuito. En la recta decisiva por fin se animó a pasarlo, lo había pensado así desde hacía un buen rato, sus piernas ejecutaron automáticamente lo que su cerebro ya había planeado.

Cuando Pacheco cruzó la meta en segundo lugar, uno de los primeros en acercársele fue el entrenador del Programa de Maratonistas, Rodolfo Gómez. Cuando le pedimos una explicación técnica del porqué de ese final, esto fue lo que nos dijo:

“No me hizo caso cuando le dije que tomara el suero que había preparado. Tenía lista el agua con electrólitos que especialmente traje desde México y le dije que la tomara porque eso te da la fuerza precisamente, para la última parte de la carrera. Pero él no quiso, me dijo que solo tomaba agua y ahí están las consecuencias”, le dijo Gómez a EL POLI.

“Pero esto le va a enseñar, tiene que enseñarle porque en Río (sede de los Juegos Olímpicos del próximo año) hará más calor y habrá más humedad”, añadió.

Raúl Pacheco terminó el maratón en 2h17m13s, mientras que el cubano Pérez lo hizo en 2h17m04s. La medalla de bronce se la llevó el argentino Mariano Mastromarino (2h17m45s).