Foto: Erick Garay Alberto

 

Desde Toronto

Su presencia en la prueba fue una incógnita hasta cinco minutos antes de la prueba. “En la pista de calentamiento van a decidir si corre o no”, era lo único oficial que se sabía de la participación de Inés Melchor en los 10 mil metros de los Juegos Panamericanos Toronto 2015. Poco antes de la prueba, su entrenador Pedro Kim no quiso dar detalles. Preguntamos y solo dijo: “Ojalá”. De pronto se fue a la tribuna y a los cinco minutos apareció Inés cargando su maleta, lista para entrar a la pista.

Tenía dos parches quirúrgicos, uno en cada pierna. Ya estaba decidido, correría los 10 mil metros a pesar que los médicos le aconsejaron que no lo haga. En las primeras vueltas estuvo en el grupo que lideraba, luego fue cediendo espacio y las mexicanas, trabajando en equipo, le impedían el paso fácil.

Inés no se dejaba, se abría un poco y remontaba posiciones, pero poco a poco el malestar físico iba siendo determinante. Quienes encabezaban la prueba aumentaron su ventaja hasta llegar a los 400 metros.

La primera en llegar fue la mexicana Brenda Flores, quien con sus 32m41s33c se llevó la de oro y estableció un nuevo record panamericano. La de plata se la colgó la estadounidense Desiree Dávila (32m43s99c) y la de bronce se quedó en Canadá gracias a Lanni Marchant (32m46s03c). Inés Melchor cruzó la meta en quinto lugar con un tiempo de 33m07s66c.

“Yo vine aquí a competir, me había preparado para el maratón, pero por algo pasan las cosas”, dijo la fondista nacional. Recordemos que el último domingo ella no pudo terminar los 42 kilómetros por una lesión y por eso su participación en esta segunda prueba no era segura.