Las medallas de Erick Vásquez están rodeadas de historias que merecen ser contadas. En los I Juegos Bolivarianos de Playa Lima 2012 este joven nadador (18 años) de Iquitos obtuvo la presea plateada utilizando el traje que otro competidor no quería utilizar. Sin reparo alguno se colocó la vestimenta y se metió al mar para el nado con aletas en aguas abiertas.

En aquella oportunidad su medalla sirvió para que el Perú consiguiera el título del certamen polideportivo y como para no perder la costumbre; en la segunda edición realizada el año pasado en Huanchaco, Erick volvió a protagonizar una historia que merece el aplauso de todos.

Los dirigentes, que se supone deberían cuidar a los deportistas, le dieron al equipo peruano de natación con aletas un equipamiento que terminó por causar dolorosas heridas en los pies. A simple vista los nadadores se dieron cuenta que esas aletas eran demasiado corrientes, no aptas para el uso de un atleta que compite en alto rendimiento. Pero como ellos siempre dan la cara, se metieron al mar aun sabiendo que podrían sufrir graves lesiones.

Durante las primeras dos vueltas en la prueba de 4 kilómetros, Erick nadó a la par con el venezolano que encabezaba la prueba. A la tercera pasada el dolor ya era insoportable, pero lejos de abandonar, el peruano siguió nadando. Ya no pudo alcanzar al líder, pero aseguró el segundo lugar.

El médico le recomendó tres semanas de descanso, Erick sonrió y le dijo que en unos días debía volver a competir (esta vez con las aletas en la piscina). No fue culpa del doctor no entender el ímpetu y espíritu de este muchacho que quería conseguir una medalla más para él y para el país. Fue a su casa, se vendó los pies y se sintió listo para la siguiente prueba. El resultado: otro disco de plata.

“Los atletas de otros países  me decían que era inhumano competir así, tuve que tomar calmantes para soportar las molestias y me tiré al agua. Un doble honor haber competido y ganado por el Perú. Todo esto gracias a mi equipo, por ellos lo volvería a hacer. Los venezolanos me decían no conozco a otro que haya hecho esto”.

Con esas palabras Erick Vásquez volvió a recordar aquellos momentos. Lo hizo frente a deportistas como Teófilo Cubillas, Rosario Vivanco, Ramón Ferreyros, entre otros, durante la ceremonia donde se le entregó el tradicional premio Fair Play que otorgan el Comité Olímpico Peruano, Backus y el Panathlon Club de Lima.

Erick refleja el espíritu de los deportistas peruanos que muchas veces con el poco apoyo que reciben, logran hazañas en las que el brillo del esfuerzo es más trascendente que un simple resultado. Su historia es una de tantas en el país.

El siguiente video se grabó luego de la primera medalla conseguida por Erick en Huanchaco 2014, él trata de graficar el dolor que sintió durante la prueba y se ve la dificultad con la que camina al final.

(Video: Prensa Juegos Bolivarianos de Playa Huanchaco 2014)